Cómo se constituye el tribunal de oposiciones educativas


La presidencia del tribunal es
de libre designación a través de la Dirección General de Centros, que es la que suele estipular a quién se nombra.
Como desde la Dirección General de Centros
tampoco se conoce a todo el mundo pues hay personas de confianza a través de
Inspección Educativa o a través de algún director general que te conoce, algún
inspector que te conozca y entonces a través de eso se nombran las
presidencias. Suelen ser directores, suelen ser inspectores, suele ser algún jefe de estudios, pero no es preceptivo. Puede ser cualquier persona en la que puedan
delegar ellos y confíen en que aquello lo puedan hacer relativamente bien por
sus conocimientos, por su práctica y por su trayectoria. Los vocales se eligen por sorteo público
entre los funcionarios de carrera que están en activo, lógicamente. Se eligen cuatro titulares y se eligen cuatro suplentes.
Una vez que está elegido ese tribunal, en caso de que falle un titular, ese
mismo titular va a ser suplido por ese mismo suplente, o sea el número uno por
el número uno, el número dos por el número dos. En caso de que eso no llegase porque tuviesen que faltar tanto un titular como un suplente, se acudiría al suplente
número 3 al 4, siempre siguiendo ese orden. En caso de que al
final no llegase a convocarse el tribunal porque no tuvieses cuatro
vocales la presidencia tendría que ponerse en contacto con la Dirección
General de Centros. Entonces, siguiendo este mismo sorteo por
la orden de sorteo (la letra, concretamente) demandarían a otras dos o
tres personas hasta que tuvieses constituido el tribunal. Al tribunal no puede renunciar nadie salvo con unos requisitos concretos.
El presidente tendría que obligar lógicamente a que renunciase la gente
que incumple la ley de procedimiento jurídico administrativo. En esos casos estarían
incluidas cuestiones como que tengamos una relación de amistad íntima o de
enemistad manifiesta o que tengamos, por ejemplo, grado de consanguinidad hasta el
cuarto grado. En este caso esto es lo que se estipula y hasta el segundo grado
de afinidad; que tengamos también algún grado de servicio entre unos y otros, o
sea que yo trabaje para ti o tu estés trabajando para mí. Eso es más o menos lo
que a través de Presidencia nos echaría fuera de poder contar con tu
presencia como miembro vocal de un tribunal de oposiciones. Y después hay
otras que puede presentar voluntariamente los que forman parte de
ese tribunal, que sería concretamente que durante los últimos cuatro años haya
formado parte de un tribunal de oposiciones. Podría renunciar a formar
parte del tribunal y tendríamos que asumirlo, los que formamos parte, los presidentes de
los tribunales. Otra cuestión: que sea director de un
colegio. Debido al tema de todo lo que tiene que llevar adelante
pues tenemos esa prebenda de que podríamos renunciar, los que somos
directores de centros, a formar parte del tribunal. Pero voluntariamente; si no lo
hacemos, podríamos continuar adelante. Otra cuestión sería también que durante
los últimos cinco años hayas formado parte de academias en donde se esté
preparando oposiciones para, concretamente, para ese mismo cuerpo.

1 Response

  1. Encarna S. says:

    Cómo es posible que un presidente de un tribunal, se pase todo el tiempo mirando a la mesa con la mano apoyada en la cabeza y no mire ni una sola vez al opositor. Me parece una falta de respeto y una falta de humanidad
    Acaso cree que lo pasan bien o que? Increíble. Si se encuentra mal que se vaya a casa

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